Oveja negra: cuando salir del molde también es animarte a empezar

Siempre hay una.

En la familia.
En el aula.
En el barrio.

La que hace preguntas incómodas.

La que va por donde nadie va.

La que, en algún momento, deja de hacer exactamente lo que se esperaba de ella.

La oveja negra.

Ser oveja negra no es romper con todo.

A veces significa algo mucho más sencillo:

animarte a hacer algo que, aparentemente, ya no corresponde con tu lugar.

Hay moldes invisibles

Hay una edad para estudiar.

Una edad para empezar.

Una edad para cambiar.

Una edad para enamorarse.

Una edad para cantar, bailar, estudiar algo.

O eso nos hicieron creer.

Y muchas mujeres llegan a un momento de la vida con deseos que siguen ahí, pero rodeados de preguntas:

“¿A esta altura?”

“¿Ahora?”

“¿No será tarde?”

“¿Qué van a pensar?”

El molde ya está aprendido.

Y un día algo deja de cerrar

Tal vez pasaste años ocupándote de otras cosas.

Trabajo.

Familia.

Responsabilidades.

Cuidar a otros.( y eso siempre va a estar)

Y un día aparece una pregunta distinta:

¿Qué quiero yo ahora?

No qué corresponde.

No qué sería razonable.

No qué esperan los demás.

Qué quiero.

Capaz la respuesta sea:

quiero cantar.

Ahí aparece la oveja negra

No porque quieras provocar.

No porque quieras demostrar nada.

Sino porque decidís correrte apenas de lo esperado.

Tenés más de 50 y querés empezar.

Querés aprender.

Querés cantar con otras.

Querés hacer algo simplemente porque todavía te da ganas.

Y quizás alguien piense:

“¿Ahora se le ocurre?”

Sí.

Ahora.

Salirse del molde también puede ser esto

Decir basta de postergar.

Dejar de esperar el momento perfecto.

Entrar a un lugar nuevo.

Usar tu voz aunque todavía te dé vergüenza.

Hacer algo improductivo .

Algo sin dar explicaciones.

Algo porque sí.

No todo lo que desentona está equivocado

A veces pensamos que salir del molde significa alejarnos de los demás.

Pero también puede significar acercarnos a una parte nuestra que quedó esperando.

Y cuando una mujer se anima, muchas veces descubre algo:

no era la única.

Había otras pensando lo mismo.

Otras esperando.

Otras con ganas de cantar.

Si tenés más de 50 y todavía querés cantar, mirá esto

https://www.youtube.com/shorts/2uBJ6VNrmX8]

Rosa Guarú también es para las que deciden salirse del molde

Para las que quieren empezar ahora.

Para las que alguna vez pensaron que ya era tarde.

Para las que quieren recuperar un deseo postergado.

Para las que quieren cantar con otras.

Para las que están listas para dejar de preguntarse si corresponde.

El Festival de Voces Femeninas Rosa Guarú nace para reunir mujeres, voces e historias diferentes.

No para que todas hagamos lo mismo.

Sino para encontrarnos desde lo que cada una trae.

CONOCÉ ROSA GUARÚ https://ubuntusoy.org/festival-rosa-guaru-%c2%b7-voces-en-ronda/




 





 


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