En Ubuntu, creemos que la armonía con el entorno es parte del arte que queremos hacer. Nuestra práctica coral no está desconectada del planeta: al contrario, la Tierra nos inspira y nos interpela. Por eso, muchas de nuestras canciones hablan de ríos, montañas, raíces y territorios.
Pero más allá del repertorio, también llevamos adelante acciones conscientes para que nuestra actividad sea coherente con un compromiso ambiental. Reducimos el uso de papel, promovemos el reciclaje en nuestras actividades y trabajamos con proveedores locales en los eventos que organizamos. Sabemos que cada pequeño gesto suma.
Cantarle a la Tierra es también defenderla. Porque sin ella, no hay futuro posible. Y un arte que no piensa en el futuro, no puede transformar el presente.